Diagnóstico prenatal ADN fetal no invasivo

Es una prueba diagnóstica no invasiva que se realiza a partir de la semana 10 de embarazo mediante un análisis de la sangre materna.  A través de la muestra de sangre, se buscan células fetales que hayan pasado accidentalmente del feto a la sangre de la madre. A través de esas células se descartarán anomalías en los cromosomas más importantes, entre ellos el 21 -que implica síndrome de Down-, 18 -síndrome de Edwards- y 13 –síndrome de Patau-

Su fiabilidad es superior al 97%. Si el resultado del test es negativo, se descarta completamente la realización de la amniocentesis ya que se descarta la posibilidad de Síndrome de Down, otras trisomías y alteraciones en los cromosomas sexuales con una muy alta seguridad.

Si el test da positivo, es necesario hacerse una amniocentesis que confirme el resultado. Los riesgos de falsos positivos, es decir, que el test diga que hay una alteración cromosómica cuando en realidad no la hay es de un 0,1%. La posibilidad de tener una alteración cromosómica es muy alta, pero no suficiente como para tomar decisiones sobre el futuro de esta gestación.

Ventajas:

  • Prueba prenatal NO invasiva de ADN fetal, sin riesgo para el bebé ni para la madre.
  • Es el método de diagnóstico prenatal más preciso para detectar Síndrome de Down con un 99.49% de efectividad.
  • Estudio disponible desde la semana 10 de embarazo.
  • Solamente se necesita una muestra de sangre materna.
  • Detecta el sexo del bebé.
  • Útil también en embarazos gemelares o bien embarazos obtenidos por fecundación in vitro u ovodonación.